dijous, 1 d’abril de 2010

Conducir por el Pueblo : Pasar la ITV

Aunque haya gente que use la expresión "pasar la ITV" para soltar una frase supuestamente ingeniosa a la hora de (no) ligar, ya sabéis: "Nena, ¿te paso la ITV? ¿Quieres que te revise los bajos?"; lo normal es que pasar la ITV sea sinónimo simplemente de llevar tu coche a un lugar donde será revisado, el mismo lugar donde tu cartera será lavada y abrillantada con 38 euros menos.
Resultan tremendamente graciosos, por no llorar, los lugares donde estás obligado a ir por ley y encima te cobran. Es como el DNI, que lo renuevas y no es gratis; a no ser que digas que te lo han robado. ¿A cuánta gente no le han robado ya el DNI tropecientas veces? Es que los ladrones... Cómo son, ¿verdad?. Pudiendo robar el dinero o las llaves del coche, van y roban el DNI. Lo normal. Es cierto, hay tráfico ilegal de DNI en los puertos más concurridos. Se ponen ahí los mangantes, mirándose los carnets de unos y de otros diciendo: "Tengui, falti, tengui, tengui, falti". Y se los intercambian.
Al tema, que me voy por las ramas, como diría Tarzán. El caso es que a partir de que tu coche tiene cierta edad, la administración no se fía y te hace llevarlo para comprobar que el volante está en su sitio o si hay gotelé en el techo. Así pues, pides hora por teléfono a un 902 de estos baratitos. ¿Para qué cobrarte una vez cuando pueden cobrarte varias? También puedes pedir hora por Internet y es gratis, eso sí. Una vez escogido el día y la hora ten por seguro una cosa: vayas el día que vayas, estará a tope. Y sino lo está te tocará alguien delante que la última vez que vio un pedal fue en la boda de su hija, en el 86, que su cuñado cogió un pedal en la barra libre de órdago. Ese hombre te hará esperar porque... ¡No supo pasar las pruebas de Humor Amarillo de la ITV!

Ojo, parece fácil, pero hay gente muy torpe. Por si no habéis ido nunca a una ITV, allí te hacen meter el coche por unos railes donde quedan encajadas las ruedas y te comprueban todo: frenos, suspensión, tu capacidad para no vomitar con movimientos bruscos... Lo que para cualquier persona puede resultar sencillo, para otras les resulta un infierno. Y hay gente que para colocar las ruedas en los huecos se las ve y se las desea. Un chaval de los de la ITV, harto ya, le señaló con el brazo desde fuera: "Pare aquí". Y el pobre ahora tiene un muñón de pie. Una profesión de riesgo la de mecánico de la ITV, sin duda.
Total, que hay una zona por donde pasas en la que te comprueban un poco de todo. Pasas a la siguiente donde te espera un hombre que introduce un palito en el tubo de escape, cachondón él, y te hace acelerar al máximo para comprobar el ruido que hace. Allí tienen contratado a un señor sordo. También te hace pitar y gritar dominguero a la vez. Y bajar la ventanilla y sacar el dedo corazón por la ventana. Así no está solo preparado el coche, sino también lo estás tú para salir a la carretera como es debido. Pitar solamente no es suficiente. Una vez has pasado esta zona vas a la siguiente, la más complicada, las zamburguesas de la ITV. La zona con hueco en medio.
En esa zona, cada vez que voy, me viene a la mente este video. Qué presión, hay que poner las ruedas en su sitio, pero hay gente que no controla:

               

Si consigues superar ese trance, alguien te hablará con voz de ultratumba desde dentro del hueco y te dirá: "Frena, no frenes, pon punto muerto, ¡baila la macarena!" Puestos a pedir... Entonces comprobará la dirección y el coche empezará a hacer el baile de San Vito y ahí es donde se comprueba tu capacidad para aguantar baches sin potar que comentaba antes. Es recomendable no ir a la ITV recién comido que más de uno ha terminado echando la primera papilla. Ni que decir que no pasó la ITV y encima le hicieron fregar.

Si has conseguido superar todos los escollos, te harán esperar un rato fuera. Vendrá un tío con el papelito y el diploma: "Enhorabuena majete" y te cambiará la pegatina tuning del coche y pasará de poner 10 a 11, para que el año que viene no te olvides de volver. Que otra cosa no tendrán, pero el cariño que profesan por tus 38 euros anuales más subidas del IPC es abrumador. Y pobre de ti que faltes a la cita.

(Font.El Mundo esta Loco)